Cocina de diseño en Valencia - Lluesma

Una cocina de diseño en un piso de casi 20 años

Posted on

Esta cocina de diseño instalada en un pequeño piso de 17 años de antigüedad en Patraix (Valencia), demuestra que, con la reforma adecuada, es posible y asequible pasar de una cocina convencional a una cocina de diseño en el hogar de toda la vida. Basada en nuestro clásico laminado glass blanco en el mobiliario, una encimera y aplacado en Pietra di luna de Neolith y un panelado de laminado roble gris en la zona de almacenamiento, nuestro último proyecto de cocina Lluesma ha logrado con un diseño elegante, actual y familiar, cambiar la vida de su propietaria, quien nos cuenta en primera persona lo enamorada que está de su nueva cocina.

Este proyecto de cocina Lluesma se emplaza en un pequeño piso con 17 años de antigüedad en el barrio de Patriax (Valencia). La reforma integral de una cocina de obra que tenia como principal objetivo modernizar el diseño, ampliar el espacio de trabajo y almacenamiento, ganar funcionalidad y facilitar la limpieza. Su propietaria Mª Carmen, quien nos ha hablado de su experiencia -testimonio completo bajo esta líneas-, quería una cocina de mueble blanco y sin tiradores que se ajustara a todas sus necesidades manteniendo un diseño moderno y elegante.
.
Para ello, nuestro equipo decidió utilizar el clásico lamiando glass blanco, un acabado actual que, sin renunciar a la estética, logra una gran funcionalidad en su uso y limpieza, y al ser lacado resulta realmente agradable al tacto. La encimera y aplacado en Pietra di luna de Neolith, con un excelente acabado por parte de nuestros marmolistas, aporta un juego de color muy interesante que rompe la pulcritud del blanco. En esta zona de trabajo se instala el fregadero en color negro, los fogones y una campana extractora invisible, todo de primeras marcas, y bajo los muebles altos, iluminación led localizada para facilitar el trabajo durante el cocinado. Otro de los grandes llamativos de esta cocina es su zona de almacenamiento, cafetera y mesa, con panelado en laminado roble gris: un acabado actual y diferencial que aporta un punto extra de calidez al conjunto. El lavadero completa la reforma y la cocina en su conjunto, dado que gracias a su nuevo diseño, este espacio antes apartado queda totalmente integrado en el conjunto.
.
Un proyecto recogido pero exquisito en un hogar sencillo que ha logrado convertir una cocina convencional en una cocina de diseño acorde a las necesidades de sus propietarios, quienes han cumplido un sueño con ella, confiando en nostros plenamente y manteniendo desde el inicio una fuerte implicación y complicidad, fundamental en el desarrollo del proyecto, y que ha dado como resultado una cocina de diseño elegante, actual y familiar.  

.
‘Decidimos reformar la cocina porque la anterior era la de obra que venía con el piso cuando lo compramos hace 17 años. Estaba anticuada y nos hacía mucha ilusión reformarla. Nos encantaban las cocinas Lluesma que habíamos visto y nos decidimos. Mi prioridad era conseguir una cocina moderna, espaciosa, funcional y de fácil limpieza, y a nivel de diseño quería el mueble blanco y liso. A partir de ahí, gracias al magnífico asesoramiento que desde el principio el equipo nos dio, fuimos añadiendo detalles como los paneles de las paredes que le aportan el toque distintivo, el color de la pared del banco o el tono negro de la pila. Otra de mis grandes preocupaciones era integrar el lavadero con el resto de la cocina e incluir la secadora, y así ha sido, ha quedado perfectamente unificado y además hemos ganado espacio con un mueble adicional. Siento que en el diseño de mi cocina la belleza no ha ido en detrimento de la funcionalidad, ni a la inversa. Hay un equilibrio perfecto. Estoy totalmente enamorada de mi cocina. Era muy importante para nosotros tener una cocina como ésta, es un lugar en el que pasamos gran parte de tiempo cuando estamos en casa: comiendo, lavando, cocinado… Y hacerlo en un espacio así te cambia el ánimo, ¡estoy radiante!’.
Mª Carmen, propietaria de la cocina.
 .
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
 .
 .
.
.
.
 .
.
.
          .